Una web se ha creado para ser universal. Es una ventana que permite a todos acceder a información en un click. Pero como todo en esta vida… no hay nada sencillo y aparece alguna barrera que impide a los usuarios acceder a su contenido (incompatibilidad de navegadores, texto demasiado pequeño, falta de contraste, incorrecta visualización en tu smartphone…).

Si esta experiencia puede ser frustrante para el público general, es mucho peor para un usuario discapacitado.

 

 

¿Qué es la accesibilidad web?

Es garantizar que cualquier persona, tenga o no algún tipo de discapacidad pueda navegar por ella sin problemas.

 

Las personas con algún tipo de discapacidad forman aproximadamente el 10% de la población. Si nuestra web está adaptada, podremos facilitar que les llegue la información y nosotros, podremos acceder a nuevos usuarios.

Tipos de discapacidad en accesibilidad web:

Visual: ceguera, baja visión, daltonismo
Auditiva: sordera, baja audición
Movilidad: movimientos nulos o limitados.

 

Un poco de historia

Para poder garantizar el crecimiento de la comunidad web, el World Wide Web Consortium (W3C) estableció unos estándares de accesibilidad en el contenido Web Content Accessibility Guidelines (WCAG), dividiendo la accesibilidad en 4 principios básicos:

 

Perceptible:
El contenido debe estar accesible de diferentes maneras (pe: subtítulos en un video)

 

 

Operable:
¿Funciona la web sin dar posibilidad de confusión y se puede navegar en ella sin el uso del ratón?

 

 

Comprensible:
¿Puede un usuario entender cómo funciona la interfaz y la información que hay en ella?

 

 

Robusta:
¿Pueden los dispositivos de asistencia acceder a la información?

 

 

 

¿Qué ventajas tiene realizar una web accesible?

Podremos facilitarle información a personas con discapacidad

Aumentaremos la satisfacción de este público, y por tanto, su fidelización.

Valor diferencial frente a aquellos competidores que no se preocupen por ella.

Nos obliga a pensar en la distribución y arquitectura, favoreciendo accesibilidad y SEO.

Todos nos hacemos mayores y habrán usuarios con limitaciones mayores.

 

Todos deberíamos ponernos en la piel de una persona con discapacidad para entender y valorar lo importante que es tener un sitio web o aplicación accesible. Además de mejorar las vidas de muchos usuarios, beneficiaremos en muchos aspectos nuestro negocio.