La capacidad de adaptación al cambio de la empresas

Resiliencia, una nueva palabra que se ha convertido en objeto de muchas conversaciones en los últimos tiempos. Según la Real Academia Española “Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adverso”.

En nuestro día a día nos encontramos muchas veces con la incomodidad de muchos de nuestros clientes a dar el paso y cambiar procesos dentro de sus organizaciones. Llevan mucho tiempo trabajando de un cierta manera y el hecho de plantear si quiera modificar formas de actuar, implica formación, esfuerzo, frustración, ensayo – error, equivocarse, etc.

Observamos esos comportamientos en muchos de nuestros clientes, tanto en organizaciones públicas como privadas. Es por ello que es necesario que dentro de las entidades exista un adaptador del cambio, que implique al resto de compañeros y que trabaje con la organización externa como conector para que esto suceda. Podríamos decir que es necesario un cómplice del socio tecnológico que trabaje dentro de la propia empresa e inicie este procedimiento de cambio.

Básicamente consiste en salir de nuestra zona de confort y tener las suficientes capacidades para adaptarnos a nuevos procedimientos y cambios que, o bien pueden salir bien y aportarnos muchos beneficios en un futuro, o puede salir mal y aprender de ello.

La cuestión es arriesgar, tomar decisiones y probar qué nos depara el futuro ya que, como cita Charles Darwin “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”