Los procesos de digitalización están cambiando el mundo, transforman cada día nuestras vidas y repercuten en los ámbitos económicos y sociales, ahora bien.. ¿Están las empresas dispuestas a invertir en estos procesos?

La inesperada pandemia.

El 12 de marzo del 2019, publicamos un artículo donde hablábamos de la importancia de la digitalización en el ámbito empresarial, al que titulamos «Querída empresa, tienes que ser digital».

Quién nos iba a decir que justo un año después, viviríamos un confinamiento donde el haber dado el paso al mundo digital jugaría una gran ventaja para vivir en la nueva normalidad.

¿Qué es la transformación digital?

La Transformación Digital no es una tendencia, es darle un giro a la forma en la que tenemos de hacer las cosas con el fin de optimizar procesos, agregar valor y poder acceder a un mundo sin fronteras de forma inmediata. Saber mirar lo que nos rodea, consolidándola con la adaptación de una tecnología que nos permita ser capaces de vivir en la era digital.

Ahora bien, no mal interpretemos el concepto… Transformarse digitalmente no es «habilitar una cuenta de correo electrónico», requiere de un estudio intensivo de la empresa, partiendo desde la concienciación hasta la ejecución y optimización digital.

La pregunta no es cuánto cuesta digitalizarse, la pregunta es ¿Cuánto cuesta no hacerlo?

En más de una ocasión hemos tenido tertulias con clientes y amigos sobre los costes en los procesos de Transformación Digital y Desarrollo del Software a medida y hemos visto las dos caras de la moneda: Empresas innovadoras sin miedo a dar el salto y otras más reservadas que llevan todas sus gestiones en papel (o como gran novedad, en un documento Excel dentro de un servidor propio) y que no quieren cambiar porque «me va bien así» .

La realidad es que estos últimos meses han dado mucho que pensar… Hemos visto gran cantidad de empresas que han cerrado, otras que de forma precipitada han tomado opciones de digitalización para poder continuar su actividad (no las más idóneas según sus necesidades, porque como ya comentaremos más adelante, estos cambios de gestión llevan tiempo de análisis, sin contar con la preparación y formación de las personas que estarán detrás de ellas), y empresas previsoras que se adelantaron a la situación y siguieron con su actividad y sus equipos de trabajo en la distancia y con total normalidad. 

Ahora viene la gran pregunta… ¿Cuánto cuesta embarcarse en un proceso de transformación digital?

No hay un coste fijo que se pueda dar sin conocer la empresa, ya que existen muchos factores que pueden hacer que el proyecto sea de mayor o menor envergadura (tamaño de empresa, número de departamentos, conexión y comunicación entre ellos, necesidades en la gestión, trámites… ).

Lo que si es cierto es que existen 5 fases establecidas dentro de este proceso.

1. Concienciación y capacitación de competencias digitales

Antes de empezar, toda la empresa debe conocer en profundidad cómo la tecnología e internet están transformando el mundo de los negocios y de las relaciones con nuestros clientes; entender los nuevos consumidores y la relación de la empresa con los clientes y su impacto generando opinión.

2. Definición de la estrategia digital

Posteriormente hay que definir la estrategia digital de la empresa. Necesita un objetivo y debe ser implantada en todas las áreas de la empresa:

  • Diseñar el mapa del ciclo de vida del cliente.
  • Incorporar el feedback de los consumidores.
  • Alinear la tecnología y los procesos con los cambios.
  • Redefinir el modelo organizativo para situar al cliente en el centro.
  • Implicar a los ejecutivos y líderes.
  • Integrar una nueva cultura en toda la organización.
  • Focalizar el desarrollo en el target.
  • Medir los cambios con métricas adecuadas.

3. Transformación de la organización y de RRHH

Es importante perder el miedo a los cambios.  Reinventarse y capacitarse con una actitud abierta al aprendizaje, a la investigación y a la innovación. Esta charla habla sobre la revolución industrial y la inicial resistencia al cambio del ser humano, pero su percepción y beneficios obtenidos a la larga. Productividad y bienestar.

4. Implementación de proyectos clave.

Antes de empezar con la implementación de programas y herramientas digitales, se deberá tener definidos los proyectos digitales a sacar adelante. A continuación mostramos un listado de ejemplo, pero hay que entender que esto varía según tipo de empresa.

 

  • Creación de una base de datos de contactos y clientes.
  • Creación de un CRM.
  • Creación de procesos de gestión de experiencia diferenciales del cliente.
  • Revisión y creación de web y blogs para aumentar el engagement con la audiencia.
  • Definición de estrategia de contenidos.
  • Identificación de negocios, productos y procesos digitales, así como de KPI’s específicos.
  • Plan de marketing digital, social media, reputación digital y gestión multicanal.

5. Despliegue, análisis y optimización digital

Es esencial tener una actitud de aprendizaje, admitiendo y corrigiendo errores para seguir adelante en momentos de cambios. Desarrollar un proceso de mejora continua (QA): planificar, realizar, medir y actuar.

En definitiva, la transformación digital no solo se basa en adaptarse a los avances tecnológicos, es un proceso que involucra a todas las personas de una organización y supone nuevos elementos organizativos, así como redefinición de roles y procesos para su optimización.